En Francia:

Un estudio reciente del instituto CSA para el banco LCL (antiguo Crédit Lyonnais) calcula que más de 2.000 millones de euros circulan por los bolsillos de los menores de 15 años. La banca ha visto ahí un nuevo negocio y la caja de ahorros Caisse d'Epargne lanzó una tarjeta de débito destinada a niños y adolescentes desde los 12 a los 15 años. Otro banco, el Crédit Agricole, prepara también una gran campaña para atraer a los jóvenes.

La tarjeta es de débito. Se puede pagar con ella, (lo que no era posible en Francia hasta hace muy pocos años). Hasta ahora, los adolescentes podían solamente sacar dinero de los cajeros con sus tarjetas bancarias, pero no comprar productos ni pagar la hamburguesa en el McDonalds o la entrada del cine o de la discoteca. La tarjeta será de prepago, recargable como un teléfono móvil, a través de internet, y válida tanto en Francia como en el extranjero.

Para disponer de la tarjeta no será necesario abrir una cuenta corriente, ya que el dinero estará depositado en una reserva creada previamente. Para evitar problemas, la Caisse d'Epargne ha establecido unas reglas de funcionamiento muy estrictas. Solo los padres podrán firmar la concesión de la tarjeta para sus hijos y únicamente los progenitores podrán recargarla. En principio, la tarjeta tendrá un límite de 300 euros al mes, pero los padres podrán autorizar una elevación del tope hasta el doble, 600 euros.

La tarjeta, MasterCard, tendrá las mismas características que las habituales, con un código secreto y un seguro de pérdida o robo. El coste es de 17 euros al año.

 

Otro estudio efectuado por WSA y TNS a finales del año pasado sobre el dinero de las familias revelaba que, a partir de los 13 años, más de la mitad de los niños y adolescentes disponen de más de 150 euros anuales al margen de su dinero de bolsillo. Es la única categoría de población cuyos gastos aumentan fuertemente desde hace años, indica la Asociación Francesa de Usuarios de Bancos (AFUB).

Aunque la tarjeta podrá adquirirse a partir de los 12 años, la Caisse d'Epargne admite que su objetivo principal son los muchachos de 14-15 años. La caja espera con esta operación hacerse con entre 300.000 y 500.000 clientes hasta el 2010 y reforzar su posición en este segmento de población en el que ya es líder, con un 36% de cuota de mercado.