Este espacio, como muchos otros, que aprovecha la banca informal para meterse en mercados que, aparentemente, no calificarían para determinados          productos bancarios “formales” es el que debe analizarse y -sobre esa base- determinar qué hace la banca formal para ganarlo, mantenerlo e incrementarlo en su uso de productos bancarios formales.

 

Este panorama se comprueba en los derredores de la Capital Federal (el GBA mencionado) pero, salvando las distancias y las operatorias, la necesidad es la misma en toda la provincia y, por qué no, en todo el país.

Una parte importante del mercado objetivo son pequeños restaurantes que, inclusive podrían descontar sus cupones de tarjetas de crédito (con los que cobrarían lo que ellos a su vez comercializan) como parte de pago de su liquidación permanente.

 

El proyecto, denominado internamente MICROCRÉDITOS SEMANALES, se basa en una herramienta de crédito o prepaga. en ambos casos, con montos acotados que debe resolverse cada 7 días

 

Las partes son:

1) Los clientes minoristas (micro y PyMEs)

2) Los proveedores (mayoristas, distribuidores, mercados de abastecimiento)

 

La base sería una tarjeta (crédito o prepaga) o una APP que corre sobre sistemas existentes, caso MasterCard o Visa.

 

Definición del proyecto y objetivos

Mercado Objetivo 1: Son los usuarios. Comerciantes pequeños o medianos -caso algunos restaurantes- (y/o de todo tipo de rubros) que realizan compras de forma diaria, cada 2 o 3 días o semanal.

Según su desarrollo financiero, se le irán agregando otros productos financieros y se recategorizan con más crédito.

 

Mercado Objetivo 2: Son los proveedores. Mayoristas, distribuidores, mercados de abastecimiento que provean a los minoristas y funcionen diariamente. Igual que los anteriores, pueden tener más productos financieros antes que el Mercado Objetivo 1 dada su categoría en la cadena comercial.

 

Objetivo Comercial: Proveer a un mercado que lo necesita, una herramienta de pago inmediato, de montos acotados que permitan el giro comercial de todos los días.

 

Objetivo Político: Estos proyectos, según sean las entidades que los generan, pueden tener (y sirven como) objetivo político.

En este caso, se puede definir como: Desarrollar una tarjeta de créditos pequeños (que al final seria tarjeta de compras ya que se abonaría el total de lo adquirido de una sola vez) dándosela directamente a un mercado que necesita el crédito casi todos los días. Los montos de cada operación son pequeños, pero la cantidad de comercios beneficiados multiplicado por la rotación del crédito, da una habilitación de créditos de notoria magnitud.

 

LOS USUARIOS ACEPTAN ESTE ESQUEMA PORQUE SIEMPRE ES PREFERIBLE UN CRÉDITO

ALGO MÁS CARO PERO AGIL A UNO BARATO PERO IMPOSIBLE DE OBTENER.

 

Cómo sería la operatoria:

La tarjeta sirve para compras acotadas dirigida a determinados minoristas (la mayoría de las PyMEs).

El usuario realiza sus compras abonando con la tarjeta y tiene una semana para liquidar el crédito en su totalidad o un monto a determinar que no genere luego una deuda cuasi imposible de saldar.

El proveedor cobra dentro de esa misma semana.

Los montos son accesibles para ambos.

La atomización de la cartera optimiza la parte de riesgos acotándolos al máximo.

Al abonar la tarjeta vuelve el crédito al usuario y, evaluando su actividad y cumplimiento, se lo recalifica incrementando el límite de crédito dentro de parámetros lógicos.

La realidad hoy en el caso de la Argentina:

Muchos comercios del Gran Buenos Aires (denominamos Gran Buenos Aires o GBA a los primeros cordones que bordean la Capital), trabajan hoy con la denominada “banca informal”.

En muchos casos, ese esquema financiero hasta brinda un servicio delivery con el cual se lleva dinero a los comercios y a las 24 o 48 hs pasan a cobrarlo.

 

De esta forma, esos comercios tienen el importe que necesitan para su giro diario reponiendo la mercadería que venden, de forma casi unitaria.

Es decir, venden un paquete, compran (reponen) un paquete.

En estos casos no existe la compra por bulto cerrado

La realidad de los mercados intermediarios de no proveerse con embalajes que contengan muchas unidades

de un mismo producto por un lado y la versatilidad que adquirieron mayoristas y distribuidores al fraccionar las cajas y no vender por bulto cerrado, demuestra que la actividad comercial, hoy, pasa por el día a día.

 

Es en esa necesidad que los comercios, a veces, no tienen el dinero necesario para reponer determinados artículos en tiempo, forma y cantidad. De ahí la aparición de la banca informal cubriendo la financiación para el giro comercial del negocio.

MICROCRÉDITOS SEMANALES
Exclusivos para las micro, pequeñas y algunas medianas empresas con consumo direccionado según la actividad

La bancarización ordena el crédito para las personas y evita el abuso de la "banca informal".

 

Porque la gente no necesita a los bancos.

La gente necesita la plata. Lo que ocurrió en el mundo con el corona virus y las respuestas financieras, son prueba de ello.

Pero los bancos deben saber cómo bancarizar para continuar con su razón de ser.